Argentina: matrimonios de un mismo sexo PDF Imprimir E-mail
altPor Víctor Cornejo Alfaro
 
Cuando el 15 de julio recién pasado el Senado de la República Argentina aprobó por 33 votos a favor, 27 en contra y tres abstenciones, luego de una discusión que duró 14 horas, el proyecto de ley que autoriza el matrimonio entre personas del mismo sexo, lo menos que pudimos pensar es que al parecer en América Latina los vientos de cambio favorables, comienzan a manifestarse en los diferentes ámbitos de la sociedad.

Y no es para menos, uno de los principales artículos del proyecto dice que el matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos, con independencia de que los contrayentes sean del mismo o de distinto sexo. Esta misma ley permite la adopción de menores y fertilización asistida, cuestiones que hasta ahora sólo le era permitida a los heterosexuales.

Es significativo que en un país con mayoría católica. Con una jerarquía eclesial extraordinariamente conservadora y reaccionaria (no se puede uno olvidar su execrable papel jugado en tiempos de la dictadura argentina), que además desarrolló una campaña intimidatoria y en el borde de lo antiético, Argentina sea el primer país en Latinoamérica, el segundo en el continente americano (el otro es Canadá) y el décimo en todo el planeta, en aprobar una ley que cambia radicalmente la concepción del matrimonio.

Este formidable avance en derechos y dignidades de las minorías sexuales, es un triunfo para los hombres y mujeres del continente que han luchado y de seguro lo seguirán haciendo en pos de un mundo mejor y más tolerante.

Pero ¿cómo empatar esta magnífica decisión gubernamental trasandina, plena de justicia y dignidad, con la autorización a la minera canadiense Barrick Gold, de seguir con el proyecto Pascua Lama, que vulnera derechos y dignidades de pueblos enteros?

El proyecto, compartido con Chile, es la explotación a cielo abierto, como Chuquicamata, de oro, plata y cobre en el límite binacional, a la altura del Valle del Huasco en Chile y la provincia argentina de San Juan. Según expertos como el reconocido ambientalista Javier Rodríguez Pardo, el proyecto afectará cuatro importantes glaciares de superficie del lado chileno, y unos 40 glaciares de roca, además de otras formaciones de agua, del lado argentino, lo que pone en riesgo el agua dulce de la región.

La transnacional canadiense Barrick Gold, es la mayor minera de oro en el mundo, ha sido acusada en prácticamente todos los continentes donde ha metido sus garras, de atropellar y arrasar con los pueblos en dónde se encuentran las minas. De comprar y corromper a autoridades de distinto rango, para que hagan la vista gorda a sus torcidos manejos.

Y hay hechos objetivos, la minera ha sido acusada de amenazar de muerte a varios periodistas argentinos en la ciudad de Córdoba por haber denunciado el impacto ambiental que la explotación de la minera está causando en la zona.

Despidió al secretario general del sindicato de mineros de la mina Veladero y, a pesar de los fallos judiciales que han ordenado la restitución de éste, han hecho caso omiso del mismo.

Cuesta entender que la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, aparezca firmando la promulgación de la ley, al lado de grandes luchadores sociales, que reconoce en igualdad de derechos y dignidad a las minorías sexuales por un lado y aparezca reunida en Canadá con el presidente de la minera, Peter Munk.

Estas contradicciones son las que siempre nublan y enturbian los avances y conquistas que, en pos de una vida mejor, desarrollan los pueblos de nuestra América.


25 de julio 2010.

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