Ciudad que queremos, ¿Y la discusión de fondo? PDF Imprimir E-mail

altPor Alex Oliveros

Por estos días el Consejo Regional (CORE), rechazó la modificación del Plan Regulador Metropolitano de Santiago (PRMS), dando paso a una polémica que no es nueva, esencialmente porque la discusión de fondo no se ha querido dar, ¿Qué ciudad queremos?

La modificación que fue rechazada, incluía 6.520 hectáreas para uso habitacional, 2.583 como áreas verdes y 620 de zonas de riesgo de inundación, además de 513 hectáreas para uso mixto de equipamiento y actividad productiva y 105 de resguardo de infraestructura sanitaria, además el proyecto también buscaba reconvertir el uso del suelo de otras 795 hectáreas. Toda una transformación para una discusión que no ha llegado a la ciudadanía.

Días antes de la votación, el Director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Diego Portales, Ricardo Abuauad, en una carta pública expreso “Las modificaciones al Plan Regulador Metropolitano, están destinadas a concretar un proyecto de ciudad que, sin embargo, no existe. ¿Cómo evaluar si esas medidas son apropiadas, si primero no hemos decidido hacia dónde queremos hacer evolucionar Santiago? Incluso la introducción de la planificación por condiciones no puede sino evaluarse en su capacidad para acercarnos a ese modelo de ciudad futura que no conocemos”.

El tema no es nuevo, a comienzo de esta década cuando se planeaban modificaciones al PRMS, el Colegio de Arquitectos de Chile declaro “Ante las modificaciones que se pretende introducir en el Plan Regulador Metropolitano de Santiago, sin la debida participación de la comunidad, convocamos a los habitantes del Gran Santiago a que rechacen dicha iniciativa, ya que las modificaciones que se pretenden realizar, son gravemente perjudiciales para la ciudad, para el nivel de vida de sus habitantes y para el medio ambiente”.
 
¿Y la discusión de fondo?
 
altEl fondo del problema no es que tipo de ciudad queremos, para resolver este asunto debemos discutir cual es la sociedad en la que queremos vivir. Un tema que desapareció de la agenda publica nacional a partir del golpe de Estado y la imposición de un sistema político, económico y social basado primordialmente en el mercado.

Cuando se pensaba que los con el retorno de la democracia se discutirían temas fundamentales como la sociedad que queremos desarrollar, se prefirió por continuar un sistema individualista y esconder bajo la alfombra grandes temas nacionales. Un claro ejemplo es que las modificaciones que se proponían al Plan Regulador Metropolitano de Santiago fueron propuestas en el gobierno de Michelle Bachelet, es más el Intendente metropolitano, Fernando Echeverría, aseguró que "Este es un proyecto del Gobierno de la ex Presidenta Bachelet que este Gobierno responsablemente lo estudió a fondo y lo apoyó en su totalidad, no le introdujo ningún cambio”

Este sistema impuesto en dictadura que se ha continuado y en algunos casos acentuado durante los gobiernos de la Concertación, nos ha heredado estos tipos de ciudades fragmentadas, segmentadas poco solidarias copia fiel del modelo social impuesto, donde los mal son los espacios públicos para el encuentro con el otro y las plazas por excelencia sean la plaza de Armas o la de la Ciudadanía en Santiago, explanadas de cemento y esta ultima resguardadas por fuerza policial 24 horas al día.

Como no aspirar a una ciudad en la que ningún ciudadano deba viajar más de ¾ de hora para ir a su trabajo; una ciudad limpia, con veredas despejadas; adaptadas para que los peatones puedan caminar, encontrarse, hablar, interactuar; donde los espacio aéreos estén despejados y todo el cableado de cualquier naturaleza, sea ubicado bajo tierra; que se recuperen los frentes de los edificios con su arquitectura original y no verlos convertidos en soportes publicitarios; quien no sueña con una ciudad donde cada ciudadano tenga un lugar para desarrollar su vida, trabajar, circular, interactuar, pasear y realizarse como ser humano con sus necesidades vitales y sociales.

Para que lo anterior se cumpla debemos discutir y decidir qué sociedad queremos desarrollar, si la que nos han impuesto o una donde la participación ciudadana sea efectiva, se pongan en marcha cambios temáticos sobre políticas públicas, espacio público, desarrollo económico, inclusión, igualdad de oportunidades, entre otros temas, con lo cual se pueda alcanzar un verdadero crecimiento social y no solo comercial.

Esa sociedad debe lograr que sus gobernantes procuren construir un modelo de intervención social y económica que contribuya a mejorar los indicadores de desarrollo humano por sobre cualquier otro parámetro, de ese modo podemos hacer más agradable las ciudades, ya que estas son el reflejo de las sociedades que la habitan.

25 julio 2010

 

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