Recursos estatales favorecen hegemonía transnacional en el Servicio Interconectado del Norte Grande. PDF Imprimir E-mail
Por Hugo Fazio

Ya al finalizar su período presidencial, el gobierno Bachelet decidió entregar la posición mayoritaria en el Sistema Interconectado del Norte Grande (SING) al poderoso consorcio transnacional franco-belga Suez Energy.  Ello se produce al decidirse la fusión comercial y financiera que tienen tanto Suez como Codelco en Edelnor, Electroandina y el gasoducto Nor Andino, que se extiende en Chile y Argentina, sumándole las centrales térmicas en construcción de la empresa extranjera de Andina y Hornitos.  En este último proyecto participa con un 40% de la propiedad el grupo Luksic a través de Antofagasta Railway.  Todos estos activos pertenecerán a Edelnor, empresa donde Suez Energy Latinoamérica tendrá una participación accionaria de 52,4% y Codelco de 40%,  permaneciendo el resto de los títulos en el mercado bursátil.

Para cerrar la operación Suez cancelará US$172,5 millones.  Codelco como contraparte, reduce su participación en la actividad a 40%.  En otras palabras, se entregó por el monto indicado la dirección de la mayor empresa generadora de electricidad en el SING.   “(…) parte del resultado   -explicitó el director ejecutivo de Codelco, José Pablo Arellano-  es que Codelco recibirá un pago” (09/11/09).    Así, el Estado chileno posibilita que la transnacional franco-belga pase absolutamente a manejar 1.795 MW de capacidad instalada, equivalentes al 49% de la generación total del sistema.  Le sigue Gas Atacama, controlada en partes iguales por otra empresa transnacional, Endesa, y el fondo de inversión chileno-argentino Southern Cross.

La gerente corporativa de Negocios y Filiales de Codelco, Francisca Castro, dio a conocer que las tratativas se efectuaron “pensando y discutiendo con la gente de Suez hace tiempo.  Nuestro giro principal –añadió- no es ese y creemos que hay espacio para que lo puedan operar y liderar empresas del rubro.  Por eso, decidimos reducir nuestra participación” (07/11/09).  ¿Principios elementales de transparencia –palabra puesta muy de moda- no hacían conveniente que negociaciones de tanta trascendencia se efectuasen con una información abierta a la opinión pública?  Se actuó en un sector económico de gran importancia colocándola frente a hechos consumados.

El anuncio de la fusión se produjo a pocos días que se conociese una encuesta de la Universidad Diego Portales en que un 86% de la muestra se pronunció porque el Estado fuese propietario de las empresas de servicio público.  Un año antes, dicho porcentaje había sido de 72%.  La encuesta también se manifestó a favor de una AFP estatal -la previsión tampoco puede ser un negocio- en un 80%-.  Por tanto, el paso dado por Codelco –sin duda con conocimiento y aprobación al interior del gobierno- se encuentra en oposición al sentimiento mayoritario de la población.

Con mucha facilidad se genera un actor dominante en un sector económico estratégico y con la misma soltura se reduce la presencia del Estado.  El proceso de fusión no consideró a GNL Mejillones, compañía que levanta un terminal de gas licuado para abastecer el SING, y en el cual también están asociados Codelco y Suez.  Su estructura de propiedad, por tanto, queda pendiente.  “Todavía es un proyecto en construcción –manifestó Francisca Castro-, empecemos a funcionar y después tal vez lo pensamos” (07/11/09).  De acuerdo a la “lógica” empleada con Edelnor su control también se entregará.  Recursos de empresas del Estado son empleados dentro de un proceso de centralización financiera que es manejado por intereses extranjeros.

La participación de Codelco en Edelnor queda reducida a su presencia minoritaria en el directorio.  “Habrá cuatro directores de Suez y tres de Codelco”, detalló el máximo ejecutivo de Suez para América Latina Jon Flachet.  “Se va a fortalecer la empresa –añadió-, tendrá una capacidad financiera mucho mayor y una capacidad de desarrollo y de inversión más importantes” (07/11/09).  Desde luego aprovechando los aportes de capital efectuados por Codelco.

De esta manera, se completa la entrega a capitales transnacionales el control de la generación eléctrica en el país.  En el Sistema Interconectado Central la participación mayoritaria pertenece a Endesa España, que es tan “española” como Aguas de Barcelona (Agbar) en el sector sanitario.  Su mayoría accionaria  plena la tiene la sociedad italiana Enel.  Consorcios cuyas casas matrices están en otros países europeos prefieren actuar hacia América Latina a través de España.  Sus utilidades en América Latina en el contexto de la crisis han sido particularmente importantes “Latinoamérica señaló el presidente de Enel, Piero Gnudi – es muy relevante para el grupo.  Representa casi la mitad del Ebitda o margen operativo de Endesa España (…)” (12/11/09).  Desde 1999, la transnacional asignó a Enersis (holding controlador de Endesa Chile)  la tarea de ser su brazo de inversión en América Latina, con presencia –además de Chile- en Argentina, Colombia, Perú y Brasil.


¿Quién es Suez Energy?  Es una rama de Suez Environnement.  En el negocio sanitario son los controladores absolutos de Aguas Andinas presente en la Región Metropolitana directamente y por intermedio de sus filiales Aguas Cordillera, Aguas Manquehue y Aguas Los Dominicos.  Suez en este sector actúa directamente en Europa, América del Norte, Asia y Oceanía.  Tiene presencia en unos setenta países.   En cambio, de América Latina se retiró después de enfrentar varios conflictos, algunos muy agudos por las elevadas tarifas de agua cobradas. “Ese continente –manifestó el director general de Suez Environnement, Jean-Louis Chaussade- se lo dejamos a Agbar.  Ellos tienen un idioma y una cultura más apropiada” (02/08/09).  ¿Debería entenderse que a Agbar le asignan las “tareas sucias”, como cobrar tarifas muy altas por un servicio público de primera necesidad?

El negocio sanitario mundial de Suez es muy estable, un 70% proviene del agua.  Por tanto, esta esfera fundamental de sus actividades no fue afectada por la crisis, menos aún en países como Chile donde tarifas reguladas le garantizan una tasa significativa de rentabilidad, que es la razón del ingreso de empresas extranjeras al sector.   Una situación más compleja se le presenta en la gestión y el tratamiento de residuos que completan sus actividades.  Sin embargo, Chaussade afirma que persistirán en esta área.  “En diez o quince años –afirmó- el reciclaje y la reutilización serán cada vez más importantes.  Pronto –concluye- volverá a crecer su resultado” (02/08/09).  En 2008, los ingresos de Suez aumentaron en 5,4%.  Sus utilidades, desde luego, están en directa relación con los cobros efectuados a los usuarios.

En Chile, el control de Edelnor y Aguas Andinas le asigna a Suez una presencia muy grande en servicios públicos fundamentales.  

En el mercado sanitario igualmente existe un claro predominio de intereses extranjeros.  En el sector existen 28 empresas, pero son sólo tres los consorcios, todos ellos extranjeros, que controlan la casi totalidad del mercado.  Nos referimos a Agbar que en 2008 alcanzó un 38,4% de participación total en el país, al controlar en particular la empresa de la Región Metropolitana Aguas Andinas;  al fondo de pensión de los profesores de Ontario Canadá,  Ontario Teacher´s Pension Plan (OTPP), con un 36,9%, que tiene en sus manos las sanitarias Essbío (VI y VII regiones) y Nueva Sur Maule (VII Región); y el fondo de inversión Santander Infraestructue Fund II, que adquirió a fines de noviembre de 2008 la sanitaria Aguas Nuevas encabezada a esa fecha por Reinaldo Solari, con una participación de mercado de 8,6%.  En resumen, el proceso de privatización sectorial –desarrollado íntegramente durante los gobiernos de la Concertación- terminó beneficiando fundamentalmente a capitales extranjeros, entre ellos fondos de inversión que aprovechan su rentabilidad garantizada a largo plazo.

 “Hoy con la crisis internacional  y la volatilidad de los mercados financieros –señaló el presidente de la sanitaria Hidrosán, Guillermo Ruiz- la regulación chilena aparece como súper buen inversión, estable a través del tiempo (…) que otorga más seguridad que otras inversiones que han probado ser extraordinariamente volátiles” (20/01/09).    La existencia de tarifas reguladas –al privilegiar los intereses de los inversionistas y no el de los consumidores- constituye un negocio seguro y rentable.  De allí el interés de capitales transnacionales para ganar posiciones en estas actividades.

Noviembre 2009
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