Cambiar o morir PDF Imprimir E-mail
Por Gerardo Aiquel, desde Cánada

En nuestra última crónica escribimos sobre la necesidad del descrecimiento económico para ayudar a superar la crisis ecológica que está viviendo el mundo. Recientemente el Worldwatch Institue, un organismo de Washington que desde 1974 toma el pulso al planeta acaba de publicar un informe que apoya la idea del descrecimiento como única alternativa realista para lograr salvar el planeta.

Sin un cambio cultural radical que haría del sobreconsumo un tabú, las políticas económicas así como los cambios tecnológicos actuales nos están llevando a un callejón sin salida escriben en su último informe.[2] Este balance anual firmado por más de 60 expertos nos invita a reflexionar sobre la situación actual del consumo mundial. Según Erik Assadourian, director de este balance “si la sociedades humanas no cambian sus valores culturales al punto que la viabilidad ecológica se convierta en una norma y el consumo excesivo en un tabu cualquier política económica o cambio tecnológico nos lleva directo a un planeta que agota sus recursos en un plazo no muy largo”.

Y es que la situación es grave, dicen los expertos. 7% de la población, o sea unos 500 millones de personas, las más ricas del planeta son responsables del 50% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Mientra que al otro extremo, 3 mil millones de personas, las más pobres, emiten sólo 6% de estos gases. De los 2 800 miles de millones de dólares que pusieron los gobiernos para hacer frente a la crisis económica, sólo un pequeño porcentaje fue invertido en iniciativas verdes. Peor aún, los índices de consumo en el año 2006 se situó alrededor de los 30 500 millones de dólares en bienes y servicios. Una aumentó del 28% respecto al año 1996. Es el equivalente a 112 veces el volumen del Empire State building de Nueva York!. Para seguir consumiendo asi se necesitarán unos cuantos planetas más.

Pero lo más inquietante es como cambiar las bases culturales en las cuales se basa este consumismo mundial. Según un estudio británico, los niños pueden identificar más personajes de Pokemon que especies vivas. En Estados Unidos, un estudio demostró que los menores de dos años no pueden identificar la letra M, pero la mayoría reconoce muy bien el doble arco de Mc Donald’s. Sin duda los mensajes que incitan al consumo pasan muy fácilement hacia el cerebro de los humanos. 83% de la poblacion mundial tiene acceso a la television y 21% a Internet. Los medias tambien tienen una buena parte de responsabilidad. Acostumbrados a vivir de la publicidad, la mayoría que incita al consumo, los medios tanto escritos como visuales, dependen de esta cultura consumista para llevar a cabo sus labores. Un dólar de cada mil dólares es gastado en publicidad verde que advierte sobre la sustentabilidad del planeta.

¿Y la educación? Sin dudad también necesita de una profunda reforma, sobre todo en América del Norte (no estoy muy al tanto de la cuestión de educación en América latina, pero me temo que es el mismo patrón cultural). Los niños en Estado Unidos pasan más tiempo frente al televisor que frente a otras actividades fuera de dormir: casi 40 horas por semana. Según el Worldwatch Institute, 19% de los niños de menos de un año y medio tienen un televisor en la pieza para que se queden tranquilos.

El mundo de los negocios también debiera cambiar sus prácticas y sus valores nos dice el informe. Algo casi imposible visto la impregnación ideológica del neoliberalismo en ese medio.

Sin duda algo de camino se ha hecho. La construcción de ciclopistas, el reforzamiento del transporte urbano y la utilzación de productos agrícolas con cercanía geográfica ayudan a tener un planeta más verde pero por el momento es insuficiente. Las generaciones futuras tendrán que enfrentar un mundo sin duda más pobre. Más pobre en energía, más pobre en biodiversidad, en espacio y más pobre culturalmente. Durante este tiempo en Estados Unidos por cada dólar consagrado contra los cambios climáticos en 2010, el gobierno gastará 35 dólares en gastos militares. Imaginénse en nuestros países.
Share/Save/Bookmark