Login
| Dilemas Año II Agosto 2010 |
| Los claroscuros del fútbol |
|
|
|
|
¡Vamos…vamos chilenos…! Es el cántico que en los días del mundial de fútbol la inmensa mayoría que habita estas tierras espera poder gritar a todo pulmón para enviarlo al espacio, estremeciendo fronteras, cuerpos y espíritus. Con seguridad la consigna será voceada desde antes del comienzo de cada partido en hogares, escuelas, lugares de trabajo, en las calles y frente al televisor. Las emociones y la pasión que desata el futbol permiten que afloren las alusiones a la chilenidad como elemento identitario. Claro que no es el único aspecto que caracteriza al balompié en tiempos de competencias internacionales. El fútbol tiene aristas diversas, múltiples enfoques y numerosos claroscuros. Un párrafo de historia Y al principio existía… en distintos lugares y momentos. Se jugaba con reglas diferentes, dependiendo del lugar y la época, pero la historia cuenta que el fútbol tal como se le conoce actualmente, con las dimensiones de cancha y el número de jugadores por bandos, tuvo su origen en Inglaterra donde se formalizó en 1846. En Sudamérica al comienzo sólo fue un “juego de gringos”. Con posterioridad se transformó en entretención de jóvenes con recursos para con rapidez ser apropiado por las clases populares y extenderse por el conjunto de la sociedad. Gerhard Vinnai en su libro, El fútbol como ideología, que dedica “a los camaradas que juegan al fútbol”, señala algo interesante. “Su difusión universal se halla ligada al surgimiento de la esfera del tiempo libre en una determinada etapa de desarrollo de las fuerzas productivas” dice Vinnai, y agrega “la racionalidad del aparato de producción capitalista no sólo organiza y controla a los hombres y a las cosas en la esfera laboral, sino también en su tiempo libre, vale decir, también en el deporte”. Con Vinnai, podría decirse que el desarrollo de las sociedades capitalistas redefinió y demarcó el tiempo libre de los trabajadores, creando la ilusión de libertad para el uso del tiempo libre, el ocio y la entretención. Aunque en tiempos de mundiales de futbol, parezca extemporáneo preocuparse de lo que dice Vinnai, vale la pena reflexionarlo de vez en cuando, más aun cuando el tiempo libre, el ocio y la entretención son siempre necesarios y debieran ser derechos adquiridos. Por ahora, la reflexión puede quedar para el entretiempo y en lo posible para los programas y revistas deportivas. Lo que importa, antes del comienzo del mundial es que el fútbol en nuestro continente, en tanto deporte, supera su origen elitista para arraigarse masivamente en los sectores populares. Esta apropiación popular lo diferencia de otros deportes “aristocráticos” como la equitación y el golf. Con seguridad lo que facilita la confiscación que hacen las masas populares del futbol es que para jugarlo se requiere un simple balón y un espacio físico cualquiera. Fútbol total En nuestro país el fútbol es un componente de nuestra sociabilidad. Y al masificarse convirtió al juego en una pasión. Eduardo Santa Cruz, académico universitario, sostiene -en un ensayo sobre mediatización y vida cotidiana- que el futbol “se transformó de práctica recreativa en un fenómeno social y cultural, donde simbólicamente se expresan conflictos, esperanzas, frustraciones y sueños, individuales y colectivos” Y agrega, Santa Cruz que el futbol devino en “instancia de asociación y reconocimiento; expresión y espacio de construcción de identidades clasistas, regionales o nacionales; lugar de encuentro para una estructura social en proceso de heterogeneización y bruscas transformaciones, etc.” En otras palabras el fútbol es un hecho social total, porque involucra a la sociedad en su conjunto y porque se deja enfocar desde diversos puntos de vista. Por ello no sorprende que en el fútbol estén involucrados el juego, el deporte, los negocios, la política, el espectáculo, la tecnología y la cultura. Desde la cultura ¡Vamos…vamos chilenos…! ¿Qué éste día… vamos ganar! Para muchos el fútbol es un pretexto para la exaltación patriótica. Especialmente en momentos de grandes contiendas mundiales. Esto a partir de miradas que establecen una interacción entre el fútbol, las selecciones nacionales y la nación todo lo cual genera un ámbito de producción de discursos y narrativas acerca de la nación, lo nacional y la identidad nacional. Lo paradojal es que el discurso nacionalista e identitario se produce en contextos de globalización o mundialización. No ahondaremos en la idea de que la identidad nacional es un campo en disputa, donde hay tensiones y fuerzas contrarias que pugnan por adquirir primacía, sea se trate de énfasis marciales, religiosos, de clases o intereses políticos y que como proceso identitario se va transformando en el devenir histórico. Álvaro Cuadra, también académico universitario, prefiere levantar una voz crítica ante los nuevos llamados de una cierto concepto de chilenidad. Se pregunta quién o quiénes convocan y asegura que una escucha más atenta descubriría que “contienen elementos discursivos higienizados de toda contaminación histórica o de clase”. Cuadra sostiene que estas referencias a una identidad nacional en un mundo global son resueltas como dispositivos publicitarios, escenografías de cadenas de negocios en que todo rasgo nacional se produce en serie de manera industrial por el mercado y los medios. Y… los negocios Veamos: Los partidos de la selección chilena se ven mejores en plasmas; el crédito bancario para ver a Chile en el mundial tiene una tasa de interés menor en su banco; los auspiciadores oficiales de la selección chilena; en fin. Un cuento de nunca acabar. A lo cual hay que agregar que las performance de jugadores chilenos en el extranjero es vista por los medios como un expresión de la fuerza y capacidad nacionales; ahora si somos competitivos en el mercado mundial. Produciéndose así, una naturalización del mercado, de la industria del fútbol y de los clubes, muchos de ellos transformados en sociedades anónimas. Claro que a pocos días del inicio de la gran cita planetaria sigue siendo extemporáneo abordar el fútbol desde mirada críticas. Lo más importante es que los resultados nos favorezcan, pero no cabe duda que ante los negocios que esconde el balompié haya que estar siempre alerta para que no nos pasen gatos por liebres. Y…la política Los ejemplos de la vinculación entre futbol y política, ya sea en el mundo o en nuestro país, pueden llenar páginas y páginas. Aunque los grandes medios de comunicación no acostumbren a destacarlos. Conocido es el caso de Mussolini, quien exigía triunfos de su selección del mismo modo en que lo han hecho otros dictadores. El caso de la dictadura argentina -en tiempos en que las dictaduras se extendían por nuestra Sudamérica- usó el campeonato mundial como un pretexto para encubrir la imagen negativa ante las violaciones de los derechos humanos. Quienes analizan los medios de comunicación y sus contenidos han llegado a la conclusión que en Argentina, durante el Mundial del 78, la prensa internacional dejó de hablar de los desaparecidos; o sea, el Mundial desapareció a los desaparecidos como problema. Empresarios y políticos en estos tiempos, gustan de relacionarse de mil maneras con el fútbol, pues esa relación puede, eventualmente producir ganancias en otros ámbitos. Imagine usted, por un momento, que la selección chilena obtiene buenos resultados… los mejores. ¿Cuál sería el despliegue comunicacional del actual presidente? Pero el fútbol no siempre ha sido manipulado por los intereses políticos y económicos dominantes. Juan Villoro, novelista, ensayista y ex director de La Jornada Semanal de México, sostiene -en una entrevista dada a un medio de su país hace ya algún tiempo- que “el fútbol es un espejo de la realidad, y está sujeto a las lacras de esa sociedad, pero también a las esperanzas que puede despertar una sociedad”. Y recuerda a muchos futbolistas, no siempre los más, que han dado en la historia del fútbol ejemplos de mensajes esperanzadores. Tal como lo hacen muchos jugadores negros que luchan o denuncian la discriminación que abunda en los estadios. Digamos, -agrega Villoro- que el fútbol tiene estas luces y estas sombras. Todo listo dispuesto yaAun a riesgo de perdernos los primeros minutos del próximo partido, y dado que el deporte debiera favorecer el diálogo, quedan muchas otras miradas posibles para abordar el balompié: el fútbol como espectáculo, como religión, el futbol de barrio y el amateur, el canal del fútbol y la distribución de ganancias entre los clubes, si será o no un real beneficio para Sudáfrica, que como todos los países enfrenta los nubarrones de una crisis económica mundial; las comisiones que ganan los agentes por los traspasos de jugadores, el rol de los entrenadores y de los periodistas; cómo se enfrenta en el futbol el tema de las minorías sexuales, el futbol femenino, y un sinfín. Chi… Chi… Chi… pero antes que suene el pitazo inicial, una pregunta ronda el campo de juego en donde también predomina el mercado. Ocurre que hay ocasiones en que los futbolistas fichan por cifras que cuesta comprender, el club paga y luego recupera parte por la venta camisetas o accesorios ya sean del jugador y o del club. Y también suben las acciones de la sociedad anónima futbolística. Entonces estamos ante un delirio compartido por todos, un mundo enloquecido por las ganancias espectaculares. Le… le… le… Ahora, mil veces preferible a todo lo anterior, es volverse a encontrar con el fútbol, a encontrarse con el placer de jugar, ese fútbol de la infancia, aquél del sentimiento lúdico, de fiesta, en lo que tiene de noble aquella disputa de once contra once. Entretanto… empezó el partido. ¡¡¡¡Viva Chile!!!! mayo 2010
|
ULTIMAS NOTICIAS
- El Festín en Marcha
- Accidentes mineros en 200 años
- Una estela de puertas descerrajadas y recuerdos del terror
- Cuidado con las Nanotecnologías
- Sólo un Chile justo nos hará mejor país
- EE.UU: la economía se desacelera
- La huelga de hambre de los presos politicos mapuche
- Treinta y Tres Mineros en el Ojo de la Tormenta
- Vulneran derechos de las mujeres en Talca
- Los logros del pueblo venezolano
ESPECIAL
Desde la inmensidad del desierto
Qué hacer entonces, qué. Es la pregunta, que ante la impotencia, recorre el improvisado campamento que reúne a familiares y compañeros de los mineros atrapados.Ante los fracasos de la búsqueda y el atraso del eventual rescate, las esperanzas de encontrarlos con vida comienzan a diluirse y entre el dolor, la indignación y la protesta comienza a adquirir fuerzas. Leer más
BLOG
- Se agravan presos políticos mapuche en huelga de hambre
- Amnistía Internacional reclama al Gobierno por Presos Mapuche
- Masivo acto reúne a trabajadores públicos y estudiantes
- Huelga de Hambre de Presos Políticos Mapuche: Premio Nobel envía carta a Presidencia
- Estudiantes se pliegan a paro de la ANEF
- Conmemoran 26 años de asesinatos en Valdivia



Por Raúl Flores Castillo
Desde la cultura
Todo listo dispuesto ya
